Musik

SASHA EN GUADALARA; LA LEYENDA QUE QUEDÓ GRANDE.

Créditos de la fotografía de portada: Jimmy Mould

El día de ayer tuvimos la fortuna de tener a un grande dentro de la música electrónica en nuestra ciudad: Sasha, con más de 30 años de carrera, su propio sello, innumerables colaboraciones, albums y experiencias en acústico, estaba la promesa de que sería una noche como si fuera la última noche en la tierra (como su programa semanal de radio lo dice: “Last night on earth” ). Pero todo quedó como tal: una promesa de una gran noche que terminó en un sabor amargo para el DJ británico y para los asistentes.

Recuerdo la primera vez que vi a Sasha anunciado para su gira de 2019. Estaba totalmente en shock, ya que en esos momentos era de los Djs que más concurría dentro de mis playlists y sets. El venue era Bismarck y la promesa de una gran noche se empezó a forjar.

Días antes del evento no podía dejar de escuchar sus recopilaciones, sus discos de Involver (que mi favorito es Involv3r, por supuesto) sus sets y hasta cuando lo necesitaba sus presentaciones balcánicas para amenizar cualquier situación que lo requiriera.

La noche empezaba bien, desde que entras al venue de Bismarck podías sentir una buena vibra de los asistentes, que al ritmo de Balcazar y Leon XIV, nos hacían bailar para calentar motores, con las chelas bien frías por parte de la barra.

La iluminación se veía bastante bien (hasta ese momento) y el sonido se veía adecuado, todo estaba en su lugar.  Entrando media noche, se empezaba a sentir como la energía en la sala subía, esperando la entrada de Sasha a eso de las 12:20 de la noche. 

Sin más por contar, Sasha aparece en escena, los que bailábamos en escena nos emocionamos y bailamos la última rola de se warm up con más energía para recibir con alfombra roja al rey británico. 

Aunque sabemos que Sasha debe de tener cientos de gigs anuales, se notaba desde su entrada que algo no iba bien, lo cual se puede entender por muchas razones: un vuelo pesado, una enfermedad, una noche no muy buena en el hotel entre otras cosas de las cuales un DJ vive día a día, pero algo de lo que no puedes preocuparte a las alturas de tu carrera siendo un DJ como Sasha es del sonido y de la iluminación.

Sasha se pone los audífonos, empieza a hacer una transición creando una atmósfera para generar un climax de entrada, la gente se emociona, empieza a levantar las manos, se piden más cervezas y un par de shots para disfrutar de un set de varias horas hasta que lo impensable ocurre.

Las luces empiezan a encender, pantallas encendidas con increíbles visuales y estrobos que te dan luces para poder perder un poco el control mientras bailabas. Sin embargo las luces eran DEMASIADO FUERTES. 

Sasha se ve molesto, ya que los haces de luz pasaban constantemente por su cabina y sus rostro, el cual sin duda podía ser algo mucho más que molesto, simplemente un infierno si eres DJ. El público está en la misma situación, agachas la cabeza, cierras los ojos, pero nada es suficiente para estar encandilado, en conjunto con las fallas de sonido, que tenían los medios por las nubes y podía llegar a ser ensordecedor. 

Sasha hacía lo que podía con tanta presión y tensión que se sentía en el dancefloor, hasta que, sin previo aviso, EL SONIDO SE VA. Sasha no sabe lo que ocurre, voltea, revisa cables, da órdenes pero nada sabe lo que pasa. 

Cuando por fin, después de menos de un minuto vuelve la música, bastante molesto (y por obvias razones) Sasha pide que apaguen las insoportables luces, el humo que no lo dejaba trabajar y unas linternas que estaba a sus laterales que tuvo que mover el mismo.

Las fallas continuaron durante la noche, pero Sasha no se rindió para darlo todo, para poder conectar con sus fans que esperaban una gran noche, conectar con su música y consigo mismo para brindar una experiencia única. 

Sin duda, Sasha es uno de los DJs por los cuales más respeto y admiración siento. Es sin duda una máquina de crear, de mezclar y de conocer a su público. Lamentablemente la noche del Jueves no fue la mejor para nadie; ni para Sasha, ni para Bismarck, ni para Ssensorial que fueron los encargados de la experiencia audiovisual. 

Me quedé con muchas ganas de experimentar el verdadero Sasha, el mítico y legendario residente de London´s Fabric, y sin lugar a duda Sasha se va con la cabeza hacía el suelo ante el público tapatío.

Esperemos Sasha, algún día le de una nueva oportunidad la perla tapatía; otra fecha, otro venue, otra producción. Pero sin duda podemos estar de acuerdo en algo, Sasha hizo lo que tenía que hacer; los asistentes bailamos y pudimos disfrutar dentro de lo que pudimos sus mezclas bailando con su mítico estilo progressivo.

Etiquetas
Mostrar más

Deja un comentario

Mira también

Cerrar
Botón volver arriba
Cerrar